Éste himno fue considerado también el Himno de la ciudad de Valdepeñas hasta el año 2000 aprox.
Letra: D. Pedro Muñoz, pbro. Música D. Luis Ibáñez.
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Éste himno fue considerado también el Himno de la ciudad de Valdepeñas hasta el año 2000 aprox.
Letra: D. Pedro Muñoz, pbro. Música D. Luis Ibáñez.
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El 23 de abril se celebra el día internacional del libro y como no podía ser de otra forma nos unimos a esta celebración, porque creemos en la importancia de la adquisición del hábito de la lectura y para que nuestro alumnado se inicie en el conocimiento de nuestro Libro Sagrado.
La Biblia es una colección o recopilación de libros sagrados, que contiene las historias, doctrinas, códigos y tradiciones que orientan a los cristianos, con base en la tradición judía (Antiguo Testamento) y el anuncio del Evangelio (Nuevo Testamento).
Biblia es un término procedente de la palabra griega βιβλίον (biblíon), que significa rollo, papiro o libro, y de la expresión griega τὰ βιβλία τὰ ἅγια (ta biblía ta hágia), que significa libros sagrados.
La Biblia cristiana se divide en dos partes principales: el Antiguo y el Nuevo Testamento. Testamento (berith en hebreo) significa alianza, pacto o contrato. Cada uno de ellos reúne una colección de textos sagrados. Conozcamos algunos detalles esenciales.
La Biblia no es un compendio de cuentos infantiles, ni
sus personajes son superhéroes. Si no que cuenta historias de personas y
lugares concretos que tuvieron una relación con Dios.
Todos los pasajes bíblicos nos acercan a la historia del trato de Dios con los hombres, así que es necesario que los niños entiendan que de su lectura deben extraer una lección de vida. La Biblia, como es Palabra de Dios, nos habla.
ACTIVIDAD:
El Vía Lucís, "camino de la luz" es una devoción reciente que puede complementar la del Vía Crucis. En ella se recorren catorce estaciones con Cristo triunfante desde la Resurrección a Pentecostés, siguiendo los relatos evangélicos. Incluimos también la venida del Espíritu Santo porque, como dice el Catecismo de la Iglesia Católica: "El día de Pentecostés, al término de las siete semanas pascuales, la Pascua de Cristo se consuma con la efusión del Espíritu Santo que se manifiesta, da y comunica como Persona divina" (n.731).
La devoción del Vía Lucís se recomienda en el Tiempo Pascual y todos los domingos del año que están muy estrechamente vinculados a Cristo resucitado.
Cómo rezar el Vía Lucís
Para rezar el Vía Lucís, en que compartimos con Jesús la alegría de su Resurrección, proponemos un esquema similar al que utilizamos para rezar el Via Crucis:
El Vía Lucís es el camino de la luz, del gozo y la alegría vividos con Cristo y gracias a Cristo resucitado. Vamos a vivir con los discípulos su alegría desbordante que sabe contagiar a todos. Vamos a dejarnos iluminar con la presencia y acción de Cristo resucitado que vive ya para siempre entre nosotros.
ACTIVIDAD:
En equipo, Buscar las citas bíblicas, encontrar la estación a la que pertenece y únelo con el dibujo correspondiente. Con todo ello realizaremos un mural sobre esta bonita oración de PASCUA.
Sacramento
del Matrimonio:
La palabra matrimonio proviene del latín matrimonĭum.
El matrimonio es un sacramento de servicio que consiste
en la unión entre el hombre y la mujer ante Dios, con el propósito de fundar
una familia cristiana. Cualquier persona confirmada y soltera puede contraer
matrimonio eclesiástico. Si un miembro de la pareja no es católico, se puede
solicitar un permiso especial, el cual es otorgado por el obispo y recibe el
nombre de dispensa.
Significado
del matrimonio
El matrimonio simboliza el amor y la entrega mutua de la
pareja en un proyecto de vida común, basado en la fidelidad y el servicio. La
familia que se constituye por el matrimonio representa la unidad primordial de
la Iglesia y la sociedad, ya que en ella se enseñan y multiplican los valores
de convivencia.
Por esto, el matrimonio es el único sacramento en que los
contrayentes actúan a la vez como ministros, sujetos y signo visible. Solo en
este caso, el sacerdote actúa como testigo cualificado y transmite la bendición
de Dios a la pareja.
La expresión que sella el sacramento del matrimonio es el
consentimiento mutuo de la unión, que se produce cuando los miembros de la
pareja dicen: «Sí, acepto».
Los símbolos complementarios del bautismo son los anillos
y las arras. Los anillos simbolizan la alianza amorosa y la entrega mutua de
los esposos. Las arras (monedas)simbolizan la comunión de los bienes materiales
y espirituales de la pareja.
Fundamentos
bíblicos del matrimonio
El fundamento bíblico del sacramento del matrimonio se encuentra en el libro del Génesis (capítulos 1 y 2), donde se habla de la formación de la primera pareja, Adán y Eva. El evangelio también sustenta el sacramento del matrimonio. Allí, Jesús refrenda el vínculo sagrado entre hombre y mujer, y se pronuncia en contra del acta de repudio (Mateo 5, 31-32; Mateo 19, 1-12; Marcos 10, 1-12; Lucas 16, 18).
El orden sacerdotal es un sacramento de servicio por medio del cual un aspirante (varón bautizado) se convierte en presbítero (sacerdote) al servicio de la Iglesia. Sus funciones principales son evangelizar y administrar los sacramentos. El ministro que impone el orden sacerdotal es el obispo. El sujeto que puede recibirla es el varón varón soltero, bautizado y confirmado.
El orden sacerdotal simboliza la consagración absoluta de la persona al seguimiento de Jesús. Tanto el sacerdocio como otras formas de ordenación religiosa expresan el compromiso exclusivo y permanente con la fe cristiana, el servicio a la Iglesia y la evangelización.
La materia o signo visible del sacramento es la imposición de manos del obispo sobre el aspirante. La oración que se pronuncia para sellar el sacramento recibe el nombre de oración consagratoria. Reza de la siguiente forma:
«Te pedimos, Padre Todopoderoso, que confieras a estos siervos tuyos la dignidad del presbiterado; renueva en sus corazones el Espíritu de santidad; reciban de Ti el sacerdocio de segundo grado y sean, con su conducta, ejemplo de vida».
La ordenación sacerdotal tiene sus fundamentos en el evangelio, particularmente en los relatos de la Última Cena. De acuerdo con este pasaje, Jesús le pidió a sus apóstoles repetir el memorial de la Santa Cena en su nombre y servir a sus semejantes, para lo cual dio el ejemplo al lavarles los pies (ver Mateo 26, 17-35; Marcos 14, 12-22; Juan 13; Juan 15; Lucas 22).
Otras referencias son: Lucas 10, 16. Hechos de los Apóstoles 6, 6. Hechos de los Apóstoles 15, 2-6. Hechos de los Apóstoles 20, 17. Hechos de los Apóstoles 21, 18. Primera Carta de Timoteo 4, 14. Carta a Tito 1, 5.
ACTIVIDAD:
El sacramento de la confesión también es llamado reconciliación.
La reconciliación es un sacramento de curación que consiste en confesar los pecados y recibir el perdón de Dios a través del sacerdote. También recibe el nombre de confesión o penitencia, aunque este último ya no se usa. El ministro es el sacerdote común. En caso extraordinario y según la gravedad, puede ser el obispo o el Papa. El sacramento está destinado a todo bautizado que se sienta en falta (pecado).
Este sacramento consiste en un ritual en el que la persona declara sus pecados a un sacerdote, quien está autorizado y facultado para darle la absolución de los mismos, previa asignación de una penitencia.
A partir del momento en que la persona es absuelta, se considera que está en "estado de gracia". Por ello, la confesión o reconciliación es recomendada para poder comulgar.
Sin embargo, aunque el acto de comulgar puede practicarse a diario si la persona lo desea, no es necesario confesarse siempre que se pretende hacerlo. Basta con confesarse cada vez que la persona sienta la necesidad.
La reconciliación representa la misericordia infinita de Dios frente a la fragilidad humana y la oportunidad de caminar hacia la santidad. Es asimismo fuente de paz de conciencia y auxilio espiritual ante la tentación.
El signo o materia visible de la reconciliación es la confesión de los pecados ante el sacerdote. La persona debe preparar un buen examen de conciencia, hacer un acto de contrición (arrepentimiento); tener propósito de enmienda (reparar el daño) y cumplir la penitencia.
Para dar la absolución de los pecados y sellar el acto de reconciliación, se puede usar una oración corta o una oración larga. Estas oraciones son:
Entre los elementos o pasos para una buena confesión, se cuentan los siguientes:
Normalmente, la confesión católica es hecha en privado, en una especie de habitáculo llamado confesionario. Antiguamente, estos confesionarios contaban con un reclinatorio en el cual el penitente se arrodillaba. Además, estaban separados por una especie de red o malla para garantizar el anonimato de la confesión.
Actualmente, la Iglesia ha juzgado que el diseño antiguo de los confesionarios es impersonal, de manera que ha dado licencia a las parroquias que lo deseen para adaptarlos. Así, en muchos confesionarios actuales se ha agregado un asiento para el penitente y se ha eliminado el separador.
Para los católicos, el Nuevo Testamento autoriza a los sacerdotes a transmitir el perdón de Dios a los penitentes. Por ejemplo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les son perdonados; a quienes se los retengáis, les son retenidos» (Juan 20, 22-23).
También: «A ti (Pedro) te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la Tierra quedará atado en los Cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los Cielos» (Mateo 16, 19).
Otras referencias se pueden encontrar en: Mateo 18, 18. Lucas 15, 18-19. Juan 20, 21-23. Hechos de los Apóstoles 19, 18. Primera Carta a los Corintios 5, 3-5. Segunda Carta a los Corintios 2, 6-11. Carta a los Corintios 5, 18-20. Carta de Santiago 5, 16. Primera Carta de Juan 1, 8-9.
ACTIVIDAD:
La unción de los enfermos es un sacramento de curación que consiste en transmitir la gracia de Dios, el consuelo y la fortaleza a las personas enfermas de gravedad (no necesariamente en peligro de muerte). El ministro es el sacerdote. El sacramento está dirigido a cualquier persona bautizada que se encuentre enferma, incapacitada o en peligro de muerte.
El sacramento de la unción de los enfermos transmite la presencia de Cristo. Brinda fortaleza y consuelo en la enfermedad, da paz de conciencia en el lecho de muerte y otorga el perdón de las culpas para la vida eterna.
El signo visible del sacramento (materia) es la unión de los Santos Óleos, que consiste en aceite de oliva bendecido que se aplica sobre el sujeto haciendo la señal la cruz.
La oración que sella el sacramento de la unción de los enfermos es: «Por esta santa Unción (se unge el aceite con la señal de la cruz) y su benignísima misericordia, te perdone el Señor todo lo que has pecado por medio de la vista, el oído, el olfato, el gusto y la palabra, el tacto, el andar. Así sea».
Las bases de este sacramento se registran en los pasajes bíblicos según los cuales Jesús atendió a los enfermos. Para la Iglesia católica, Jesús hizo sentir la presencia de Dios al confortar y sanar a los enfermos (ver Marcos 6,13; Lucas 13, 12-13).
Por otra parte, la Carta de Santiago instruye sobre asistir a los enfermos para llevar sanidad física y/o espiritual, signos de la gracia divina (Santiago 5,14-15). Otras referencias son: Hechos de los Apóstoles 9, 17-18; Primera Carta a los Corintios 12, 9.
ACTIVIDAD: